Un músico virtuoso con un oído sin igual. Un tipo con don de gentes, querido por todos. Un director de orquesta que dejaba lucir a sus cantantes. Eso y más es “Pichuco” en “Siempre estoy llegando”.

La figura de Troilo es inconmensurable para la historia del tango y siguió dejando huella tras su muerte en 1975, a los 60 años. Javier Cohen y Fernando Vicente buscan en “Siempre estoy llegando” un objetivo ambicioso: ofrecerle al público general una guía práctica para la apreciación de la obra de este porteño de pura cepa. Sin tecnicismos ni tono académico, sino con el entusiasmo de quien conoció su música y quiere compartir esa dicha con otros.

“Mucha gente me ha dicho: ‘¡Pero si él no hacía los arreglos!’. Eso es lo que la gente no sabe. El Gordo no hacía los arreglos, pero usaba la goma más grande que había en el país (…) Entonces el tipo, el arreglador, cualquiera, Argentino Galván después lo escuchaba y decía: ‘¡Maestro, cuánta razón tenía!’”, dijo en su momento José “Pepe” Colángelo, pianista de la orquesta de Aníbal Troilo.

Un músico virtuoso con un oído sin igual. Un tipo con don de gentes, querido por todos. Un director de orquesta que dejaba lucir a sus cantantes. Un 11 de julio de 1914, hace 107 años, nacía el inigualable Aníbal Troilo, “Pichuco”. O como lo describió alguna vez el poeta y letrista Julián Centeya, “el Bandoneón Mayor de Buenos Aires”.

A este análisis de su vida y obra, dividido en cuatro etapas (“Alegría rítmica”, “Articulación distintiva”, “La reflexión armónica” y “La tristeza melódica”) se suman las valiosas entrevistas de los autores con músicos y cantantes que actuaron junto a Troilo, como el arreglador y bandoneonista Raúl Garello o el pianista José “Pepe” Colángelo, entre otros, así como un reportaje a “Pichuco” que no se había publicado completo nunca antes.

Por qué leerlo

“Siempre estoy llegando” es un libro sobre el continuador de los pasos de Carlos Gardel e impulsor de Astor Piazzolla, como lo describe Fernando Vicente. Pero también, como añade Javier Cohen, sobre “alguien que desarrolló hasta el doctorado la capacidad de sentir el dolor y la alegría del otro como propios”.

Fuente: Entre Lineas


Sobre los autores

Fernando Vicente nació en Quilmes, provincia de Buenos Aires, el 19 de agosto de 1970. Es técnico en Música-Canto, egresado del Conservatorio Municipal Manuel de Falla.

Javier Cohen nació en Buenos Aires el 2 de enero de 1966. Es músico y docente.